En un hospital, el sistema HVAC no solo controla la temperatura, también interviene en el control de la humedad, la filtración del aire, la ventilación, la presión entre espacios y la dispersión del aire.
Estos parámetros deben definirse de acuerdo con el uso de cada área, ya que las necesidades de un quirófano, una habitación de aislamiento o una zona convencional pueden ser diferentes.